EL ELEGIDO..
(cuento a propósito de las elecciones 2011 en Guatemala) Todos los días, él hace especialmente lo mismo: Agarra un sujeto, lo amordaza con un trapo de tela vieja. Lo estrangula un poco. Juega con su respirar. Lo ahoga y desahoga con la misma soga blanca de sus dientes. Lo reaviva con un golpe y le trae la conciencia con una infantil tortura. Todos los días, hace lo mismo, sin saber que la víctima de sus golpes, es él mismo frente al espejo. Practica su discurso, el inodoro es un atril improvisado. Lo blanquecino y nauseabundo pareciera ser que le inspiran las límpidas y bien pronunciadas palabras: “Soy el elegido que todos esperan”. En ese momento, de entre las escamas blancas que se unen para dar la sensación de cielo falso, se oyó la voz de un ángel cotidiano, vestido con una blancura mortecina nunca antes vista: “Este es mi hijo amado…” A bocanadas ingirió medio frasco de enjuague bucal, buscando en sus últimas moléculas, el preciado alcohol que le devolvería a la vida. Pero ...